El Día Internacional del Beso se celebra el 13 de abril de cada año, aunque la celebración internacional no es una fecha oficial para la Organización de las Naciones Unidas, se ha vuelto popular en el mundo. Esta fecha surgió gracias al beso más largo de la historia, que duró 58 horas y que fue protagonizado por una pareja tailandesa durante un concurso. La pareja, de esta forma, rompía su propio récord de 46 horas consecutivas, logrado el 13 de abril del año anterior.

 

La idea detrás del Día Internacional del Beso es recordar a las personas el simple placer asociado con el beso, como acto de repartir cariño, que es placentero y hermoso, por lo cual cualquier día es bueno para hacerlo, tengamos o no razón para ello

 

Como no se especifica dónde tiene que ser el beso, ni el destinatario ha de ser alguien en particular, hay besitos para todos los gustos y no sólo lo protagonizan parejas y besos románticos, sino que pueden ser padres a hijos, nietos a abuelos, entre primos, entre hermanos… hasta, por qué no, mascotas o desconocidos.

 

También ha funcionado como contrapeso a prohibiciones que existen en algunas ciudades y en algunos países que impiden que las personas se besen o incluso se abracen.